CULTURA/ LA INDUSTRIA EDITORIAL
Crecimiento de la literatura en Colombia
La organización de Bogotá Capital Mundial del Libro abrió una convocatoria en donde los ciudadanos podrán elegir a los mejores escritores que harán parte de un encuentro latinoamericano, el próximo mes de agosto.
De acuerdo con el periodista Camilo Beltrán Jacdedt, "publicar un libro ahora es más fácil que antes, en los últimos 10 años la industria editorial se ha activado ". Apareció Cien años de soledad y Gabriel García Márquez inscribió el realismo mágico dentro de una pauta literaria que transformó la escritura en Colombia, y fue el dolor de cabeza de muchos escritores de la época que intentaron superarlo o por lo menos, igualarlo. Contemporáneos, unos exitosos por sus intentos y otros azotados por su sombra, estaban Plinio Apuleyo Mendoza (El desertor y El olor de la guayaba), Juan Gossain (La mala hierba y Puro cuento), Germán Espinosa (Los cortejos del diablo), Álvaro Mutis (Ilona llega con la lluvia y Un bel morir) y Fernando Vallejo (La virgen de los sicarios).
A los autores que siguieron les tocó buscar una alternativa diferente y patentaron su manera de hacer literatura urbana. Santiago Gamboa (Perder es cuestión de método), Héctor Abad Faciolince (Malos pensamientos y Asuntos de un hidalgo disoluto), Oscar Collazos (Adiós a Europa adiós) y R.H Durán (trilogía: Femina Suite) –entre otros– se metieron a las calles a robarles sus putas, sus drogas, sus travestís, su hambre, su miseria, su cotidianidad, su política y se convirtieron en los únicos personajes que publicaban en el país.
Según el editor de la revista DONJUAN, Fernando Gómez, a raíz de ese Boom, "las editoriales encabezadas por Moisés Melo (director Norma) y Gabriel Iriarte (Planeta) entendieron que los escritores colombianos podían vender libros y ser buenos". Ese apoyo alentó a periodistas como Mario Mendoza (Satanás), Laura Restrepo, Jorge Franco –best seller con Rosario Tijeras–, Ángela Becerra (De los amores negados), Antonio Caballero que se animaron a salir del monótono mundo de las noticias y en cambio, decidieron sacarles provecho para crear algunas de sus historias.
Hoy no son tan sólo 20 las personas que escriben. Ahora salen hasta debajo de las piedras, de todos lados, pero sólo los más talentosos sobresalen: Sergio Álvarez (La lectora), Antonio García (Recursos Humanos), Juan Gabriel Vásquez (Informantes), Ricardo Silva (El hombre de los mil nombres), Fernando Quiroz (En esas andaba cuando la vi) y Gustavo Bolívar (Sin tetas no hay paraíso) –son algunos– que conforman el nuevo grupo de escritores más representativos de las tendencias literarias de Colombia.
De pronto, uno de ellos será escogido para que haga parte del grupo de los 39 escritores menores de 39 años -otros ya estarán demasiado viejos-, que marcan el futuro de la nueva literatura latinoamericana. La organización Bogotá Capital Mundial del Libro 2007 unida con el Hay Festiva ha creado una convocatoria para que cualquier lector, escritor, agentes literarios y editoriales postulen a su criterio a los más importantes narradores de Latinoamérica y de su país. Los seleccionados se reunirán en un encuentro en el que se reflexionará sobre la literatura de habla hispana y con ello, se espera abrir una puerta para las personas interesadas en la lectura.
Los 39 escritores serán escogidos por los novelistas colombianos:Piedad Bonnett, Héctor Abad Faciolince y Óscar Collazos. Para registrar al escritor se debe ingresar a la página web http://www.bogota39.com/ El elegido debe tener publicada una obra y además, ser menor de 39 años y pertenecer a algún país de Latinoamérica. Los primeros nombres en sonar son Iván Thays de Perú, Amira Valle de Cuba y los colombianos Antonio García, Juan Villoro de México y Gonzalo Garcés de Chile. La lista definitiva se publicará en la Feria Internacional del Libro de Bogotá de 2007. En agosto, Bogotá Capital Mundial del Libro reunirá a los "39 menores de 39", en encuentros con los lectores.
Crecimiento de la literatura en Colombia
La organización de Bogotá Capital Mundial del Libro abrió una convocatoria en donde los ciudadanos podrán elegir a los mejores escritores que harán parte de un encuentro latinoamericano, el próximo mes de agosto.
De acuerdo con el periodista Camilo Beltrán Jacdedt, "publicar un libro ahora es más fácil que antes, en los últimos 10 años la industria editorial se ha activado ". Apareció Cien años de soledad y Gabriel García Márquez inscribió el realismo mágico dentro de una pauta literaria que transformó la escritura en Colombia, y fue el dolor de cabeza de muchos escritores de la época que intentaron superarlo o por lo menos, igualarlo. Contemporáneos, unos exitosos por sus intentos y otros azotados por su sombra, estaban Plinio Apuleyo Mendoza (El desertor y El olor de la guayaba), Juan Gossain (La mala hierba y Puro cuento), Germán Espinosa (Los cortejos del diablo), Álvaro Mutis (Ilona llega con la lluvia y Un bel morir) y Fernando Vallejo (La virgen de los sicarios).
A los autores que siguieron les tocó buscar una alternativa diferente y patentaron su manera de hacer literatura urbana. Santiago Gamboa (Perder es cuestión de método), Héctor Abad Faciolince (Malos pensamientos y Asuntos de un hidalgo disoluto), Oscar Collazos (Adiós a Europa adiós) y R.H Durán (trilogía: Femina Suite) –entre otros– se metieron a las calles a robarles sus putas, sus drogas, sus travestís, su hambre, su miseria, su cotidianidad, su política y se convirtieron en los únicos personajes que publicaban en el país.
Según el editor de la revista DONJUAN, Fernando Gómez, a raíz de ese Boom, "las editoriales encabezadas por Moisés Melo (director Norma) y Gabriel Iriarte (Planeta) entendieron que los escritores colombianos podían vender libros y ser buenos". Ese apoyo alentó a periodistas como Mario Mendoza (Satanás), Laura Restrepo, Jorge Franco –best seller con Rosario Tijeras–, Ángela Becerra (De los amores negados), Antonio Caballero que se animaron a salir del monótono mundo de las noticias y en cambio, decidieron sacarles provecho para crear algunas de sus historias.
Hoy no son tan sólo 20 las personas que escriben. Ahora salen hasta debajo de las piedras, de todos lados, pero sólo los más talentosos sobresalen: Sergio Álvarez (La lectora), Antonio García (Recursos Humanos), Juan Gabriel Vásquez (Informantes), Ricardo Silva (El hombre de los mil nombres), Fernando Quiroz (En esas andaba cuando la vi) y Gustavo Bolívar (Sin tetas no hay paraíso) –son algunos– que conforman el nuevo grupo de escritores más representativos de las tendencias literarias de Colombia.
De pronto, uno de ellos será escogido para que haga parte del grupo de los 39 escritores menores de 39 años -otros ya estarán demasiado viejos-, que marcan el futuro de la nueva literatura latinoamericana. La organización Bogotá Capital Mundial del Libro 2007 unida con el Hay Festiva ha creado una convocatoria para que cualquier lector, escritor, agentes literarios y editoriales postulen a su criterio a los más importantes narradores de Latinoamérica y de su país. Los seleccionados se reunirán en un encuentro en el que se reflexionará sobre la literatura de habla hispana y con ello, se espera abrir una puerta para las personas interesadas en la lectura.
Los 39 escritores serán escogidos por los novelistas colombianos:Piedad Bonnett, Héctor Abad Faciolince y Óscar Collazos. Para registrar al escritor se debe ingresar a la página web http://www.bogota39.com/ El elegido debe tener publicada una obra y además, ser menor de 39 años y pertenecer a algún país de Latinoamérica. Los primeros nombres en sonar son Iván Thays de Perú, Amira Valle de Cuba y los colombianos Antonio García, Juan Villoro de México y Gonzalo Garcés de Chile. La lista definitiva se publicará en la Feria Internacional del Libro de Bogotá de 2007. En agosto, Bogotá Capital Mundial del Libro reunirá a los "39 menores de 39", en encuentros con los lectores.

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