Hace ya más de un mes que las Farc anunciaron la liberación unilateral del cabo Pablo Emilio Moncayo, y nada que la senadora Piedad Córdoba sede en la petición del presidente Uribe, para que ella se retire del proceso de liberación y así poder continuar.
Por Nathaly Martínez Ariza
Lo último que se sabe sobre el proceso de liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo es que la hermana de este, Yuri Moncayo, instauró una demanda, el pasado viernes, en contra de nuestro excelentísimo presidente Uribe, (que ni siquiera se merece media demanda por su impecable labor nacional), para que se respete la vida, la dignidad, y la equidad en el proceso de liberación de Pablo Emilio. Gustavo Moncayo, padre del secuestrado, quien ha sufrido mucho por su hijo, ya que ha viajado por todo el mundo pidiendo ayuda para su liberación, dijo que esta demanda servirá para que se pueda resolver los problemas que impiden la salida del cautiverio de su hijo. Como si las demandas fueran efectivas inmediatamente, y mucho más las demandas al Jefe de Estado. Vasta con echar un vistazo a todas la que ya tiene encima “nuestro señor presidente” para ver que hasta ahora ninguna ha impedido que siga en el poder, y mucho menos que sea juzgado. Eso es como quitarle un pelo a un gato.
De igual forma, en un intento desesperado y poco oportuno, el profesor Moncayo dijo que si no se avanza en la liberación, no dudara en volver a plantarse en la Plaza de Bolívar. Digo poco oportuno, porque si no lo logró la vez pasada mucho menos ahora que el presidente tiene que centrarse en temas más importantes para el y para todos los colombianos que estamos pendientes de su reelección y más ahora que se acaba de aprobar el referendo. Claro esta, que Moncayo no esta dentro de su agenda, así que un consejo profesor, no lo haga, porque si lo hace seguro perderá el tiempo y ahí si ni las Farc ni Piedad Córdoba podrán ayudarlo.
Y hablando de Piedad Córdoba que ha sido, el talón de Aquiles para esta liberación, ella dice que, ante la petición del presidente, que siempre es tan objetivo, tan correcto y discreto, sobre todo para temas como el secuestro, en palabras textuales “aquí estoy y aquí me quedo”. Un poco terca la senadora, que no entiende que el que tiene el poder es el presidente y él es el que decide quien participa y quien no. Además, “nuestro señor presidente” esta en todo su derecho de quitarle protagonismo a esta liberación, es verdad, ya no necesitamos más interventores y aliados de las Farc como lo son Iván Cepeda y Piedad Córdoba. Basta con la colaboración de la Cruz Roja Internacional y con la Iglesia Católica. No más politiquería en las liberaciones Piedad, es mejor que se dedique a su labor como senadora del partido liberal y le deje el protagonismo al señor presidente Uribe que no le vasta con sus concejos comunitarios, ni con la Operación Jaque para seguir ganando puntos en las encuestas de popularidad, sino que tiene que recurrir a cambiar la constitución nacional para lograr una democracia más eficaz en nuestro país, además de dedicarse a acabar de una vez por todas con la violencia y el conflicto armado en Colombia. Para que así, “nuestro señor presidente”, deje de estar preocupándose por temas tan absurdos y repetidos como lo es las liberaciones y el acuerdo humanitario. Liberaciones, que estamos esperando millones de colombianos, que no olvidamos que todavía se encuentran en las selvas 22 miembros de la fuerza pública: 13 policías y 9 militares, y eso sin contar a los miles de civiles que se encuentran en cautiverio.
Es mejor que, aunque Piedad haya estado en las últimas liberaciones de canjeables, ya es hora de que no insista más en ser la mediadora, así sea que Pablo Emilio Moncayo lleve más de 11 años secuestrado. Porque si ya aguanto lo más, que aguante lo menos. De alguna forma las Farc tendrán que ceder ante la decisión del señor mandatario, que toda la razón tiene en despojar de protagonismo a Piedad. Además, si tanta paz quieren las Farc, entonces que no pongan a intermediarios, sino que dialoguen de frente con el gobierno, que nunca, nunca se ha negado a unas negociaciones de paz, ni mucho menos a un despeje, ni acuerdo humanitario. Y es que cuando uno depende de los demás si es muy jodido lograr lo que uno quiere. ¿y qué es lo que la guerrilla quiere? Muchas cosa podrían ser, entre ellas yo creo que la paz.
En fin, ¿será que el profe Moncayo, se cayo del sarzo y no tendrá como volver a el?, que lástima que esta familia siga sufriendo por una pelea de gatos y perros, donde se quiere cambiar de la noche a la mañana los procesos de liberación. Esperemos a que no se de una liberación forzada por parte del ejercito que termine en tragedia y que por favor el Señor tenga Piedad de Moncayo!
