jueves, 21 de mayo de 2009

Señor, ¡ten Piedad de Moncayo!


Hace ya más de un mes que las Farc anunciaron la liberación unilateral del cabo Pablo Emilio Moncayo, y nada que la senadora Piedad Córdoba sede en la petición del presidente Uribe, para que ella se retire del proceso de liberación y así poder continuar.
Por Nathaly Martínez Ariza
Lo último que se sabe sobre el proceso de liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo es que la hermana de este, Yuri Moncayo, instauró una demanda, el pasado viernes, en contra de nuestro excelentísimo presidente Uribe, (que ni siquiera se merece media demanda por su impecable labor nacional), para que se respete la vida, la dignidad, y la equidad en el proceso de liberación de Pablo Emilio. Gustavo Moncayo, padre del secuestrado, quien ha sufrido mucho por su hijo, ya que ha viajado por todo el mundo pidiendo ayuda para su liberación, dijo que esta demanda servirá para que se pueda resolver los problemas que impiden la salida del cautiverio de su hijo. Como si las demandas fueran efectivas inmediatamente, y mucho más las demandas al Jefe de Estado. Vasta con echar un vistazo a todas la que ya tiene encima “nuestro señor presidente” para ver que hasta ahora ninguna ha impedido que siga en el poder, y mucho menos que sea juzgado. Eso es como quitarle un pelo a un gato.
De igual forma, en un intento desesperado y poco oportuno, el profesor Moncayo dijo que si no se avanza en la liberación, no dudara en volver a plantarse en la Plaza de Bolívar. Digo poco oportuno, porque si no lo logró la vez pasada mucho menos ahora que el presidente tiene que centrarse en temas más importantes para el y para todos los colombianos que estamos pendientes de su reelección y más ahora que se acaba de aprobar el referendo. Claro esta, que Moncayo no esta dentro de su agenda, así que un consejo profesor, no lo haga, porque si lo hace seguro perderá el tiempo y ahí si ni las Farc ni Piedad Córdoba podrán ayudarlo.
Y hablando de Piedad Córdoba que ha sido, el talón de Aquiles para esta liberación, ella dice que, ante la petición del presidente, que siempre es tan objetivo, tan correcto y discreto, sobre todo para temas como el secuestro, en palabras textuales “aquí estoy y aquí me quedo”. Un poco terca la senadora, que no entiende que el que tiene el poder es el presidente y él es el que decide quien participa y quien no. Además, “nuestro señor presidente” esta en todo su derecho de quitarle protagonismo a esta liberación, es verdad, ya no necesitamos más interventores y aliados de las Farc como lo son Iván Cepeda y Piedad Córdoba. Basta con la colaboración de la Cruz Roja Internacional y con la Iglesia Católica. No más politiquería en las liberaciones Piedad, es mejor que se dedique a su labor como senadora del partido liberal y le deje el protagonismo al señor presidente Uribe que no le vasta con sus concejos comunitarios, ni con la Operación Jaque para seguir ganando puntos en las encuestas de popularidad, sino que tiene que recurrir a cambiar la constitución nacional para lograr una democracia más eficaz en nuestro país, además de dedicarse a acabar de una vez por todas con la violencia y el conflicto armado en Colombia. Para que así, “nuestro señor presidente”, deje de estar preocupándose por temas tan absurdos y repetidos como lo es las liberaciones y el acuerdo humanitario. Liberaciones, que estamos esperando millones de colombianos, que no olvidamos que todavía se encuentran en las selvas 22 miembros de la fuerza pública: 13 policías y 9 militares, y eso sin contar a los miles de civiles que se encuentran en cautiverio.
Es mejor que, aunque Piedad haya estado en las últimas liberaciones de canjeables, ya es hora de que no insista más en ser la mediadora, así sea que Pablo Emilio Moncayo lleve más de 11 años secuestrado. Porque si ya aguanto lo más, que aguante lo menos. De alguna forma las Farc tendrán que ceder ante la decisión del señor mandatario, que toda la razón tiene en despojar de protagonismo a Piedad. Además, si tanta paz quieren las Farc, entonces que no pongan a intermediarios, sino que dialoguen de frente con el gobierno, que nunca, nunca se ha negado a unas negociaciones de paz, ni mucho menos a un despeje, ni acuerdo humanitario. Y es que cuando uno depende de los demás si es muy jodido lograr lo que uno quiere. ¿y qué es lo que la guerrilla quiere? Muchas cosa podrían ser, entre ellas yo creo que la paz.
En fin, ¿será que el profe Moncayo, se cayo del sarzo y no tendrá como volver a el?, que lástima que esta familia siga sufriendo por una pelea de gatos y perros, donde se quiere cambiar de la noche a la mañana los procesos de liberación. Esperemos a que no se de una liberación forzada por parte del ejercito que termine en tragedia y que por favor el Señor tenga Piedad de Moncayo
!

lunes, 11 de mayo de 2009

EL CANDIDATO


Por Nathaly Martínez Ariza

Desde una de las esquinas del patio en donde pasaban el recreo, Diana llamó a Sergio.
- ‘Profe’, venga un momento.
-Vámonos al baño, lo hacemos, nadie se va a enterar, yo sé que quiere ser sacerdote pero todavía no lo es, y yo sé que le gustan las mujeres.
- Diana, ¿por qué piensa que yo haría eso?
- Ya le dije, además me gusta mucho.
- Esta equivocada, está pensando mal de mí y aunque no soy sacerdote, si estoy en proceso de serlo, y estoy pasando por la práctica que es del celibato. Mire, para que le quede bien claro, el cuento es que no debe suceder, usted no me gusta y aparte de eso yo tengo un camino que ya elegí.
A pocos metros, su hermana Gloria la esperaba, ella estaba pendiente de la reacción de Sergio, pero no creían que respondiera eso. Pensaban que por el simple hecho de que fuera un hombre iba a aceptar esa propuesta. Diana dejó de hablarle por unos días. Luego volvió a los mismos piropos. “¡huy, hay va el profe lindo!”, “¡como está de hembro!

Antes de que tuvieran uso de razón, ya un hombre había ‘penetrado’ y roto su inocencia.Encerradas, solo viendo a seres humanos de su mismo sexo. Senos, cinturas, nalgas prominentes, cuellos largos, manos pequeñas. Sergio al igual que sus otros compañeros era un bombón. Cuando llegó por primera vez a al hogar María Inmaculada, él sabía a que se atenía, sabía que eran personas difíciles, niñas iniciadas en la vida sexual mucho antes de que les viniera la primera menstruación. Por esta razón muchas eran desplazadas de sus hogares. Diana llegó con sus tres hermanas desde Medellín, porque el padrastro las violaba, su mamá no quería separarse de su esposo, así que prefirió mandarlas a este hogar.

El hogar María Inmaculada lleva cuarenta años en Bogotá, es una comunidad religiosa que tiene como misión acoger a las niñas necesitadas. La mayoría desplazadas, el requisito principal es que no tengan más de dos años viviendo en Bogotá. Esta institución les ayuda para que cursen la primaria y el bachillerato, y si se portan bien, la universidad. Unas estudian en el colegio Policarca, a pocas cuadras del hogar, otras en el colegio Camilo Torres y las grandes en la Universidad Distrital. También toman talleres de bisutería y de babuchas, tienen a su disposición cinco sicólogas, enviadas por la fundación Punto de Apoyo. Con ellas las niñas se desahogan, se quejan de las otras y tratan de asimilar, en la mayoría de los casos, el por qué de su llegada o el abandono, por parte de sus padres, en este hogar. El hogar esta compuesto por tres edificios, en uno queda la cocina y los salones de clase- que es la única parte del hogar que pueden conocer los candidatos- “es mejor, porque hay que evitar problemas, si nosotros pudiéramos entrar al edificio donde quedan las habitaciones las niñas serian capaces de meternos en los cuartos y de inventar que las acosamos”, en otro quedan los cuartos; en cada cuarto hay tres camarotes con un baño, hay 75 niña entre 8 y 17 años. En el otro edificio queda el comedor, las habitaciones de las universitarias, uno por cada niña, aproximadamente son 85 niñas, y una sala de televisión. Hay dos patios donde las niñas se recrean en las tardes y los fines de semana jugando voleibol. Los fines de semana o cuando tienen tiempo, las niñas lavan su ropa. Sergio cree que cuando lo hacen también están lavando su conciencia. Los malos pensamientos que se les ocurren cuando ven a un candidato o cuando desean a sus propias compañeras.

Como todos los candidatos que quieren pertenecer a la Comunidad Jesuita, Sergio Rey tenía que trabajar como profesor durante siete meses en este hogar, dando clases de matemáticas, español, ayudando a las niñas a hacer las tareas que les dejaban en el colegio, reforzando temas que la mayoría no entendían y preparándolas para el bautizo, la primera comunión y la confirmación.

El día en que llegó, fue presentado por Daniel Carabayo, un compañero suyo que ya llevaba seis meses en el hogar. La mirada de todas hacia él era una mirada de inspección, había llegado una nueva carnada. Algunas le preguntaban a Daniel cosas como si él también era candidato, o de dónde venía, otras menos tímidas le preguntaban a Sergio si tenía novia o por qué se había metido de jesuita. Sus compañeros ya le habían advertido, “son niñas faltas de afecto, uno no puede tener el más mínimo detalle porque piensan que les estamos parando bolas”, dice Sergio.

Después de unos días ya las niñas tenían confianza y aprovechaban para hablar y preguntarle más cosas a Sergio. Las horas de recreo eran propicias para acercarse al “profe”. Sergio recuerda que la primera vez que estuvo en el patio de recreo, después de su primera clase, se sentía como un nuevo juguete con el que todas querían jugar. Lo rodearon en un círculo y lo bombardearon de preguntas: ¿por qué quiere ser cura?, ¿ha tenido novia?, ¿es que ya no le gustan las mujeres? A estas preguntas, él las trataba de evadir con sutileza, su única salida era actuar como si nada sucediera. Los días fueron pasando y la confianza aumentando, unas se atrevieron a contarle sus historias. Dentro de las que recuerda se encuentran las de Sandy y la de las hermanas de Buenaventura.

Sandy es hija de uno de los jefes guerrilleros más importantes del Caquetá, tuvo que venirse a Bogotá porque un primo la violaba desde los 11 años, ella no soportó la situación y le dijo a su papá, que casi nunca veía porque vive en el monte, que le buscara otra parte donde vivir. Cuando llegó a Bogotá, una tía llevaba días buscando hogares, hasta que una vecina le recomendó este. Su nombre ha sido cambiado por razones de seguridad, pues los “paras” quieren matarla. Ella es una de las niñas que nadie visita. Aún no sabe nada de su padre.

La historia de las hermanas de Buenaventura se la contó la hermana mayor, Marylu, un día cuando Sergio la tuvo que separar de Yuly, porque se habían peleado en mitad de la clase ya que las dos estaban enamoradas de él. Para que Sergio no la acusara con la Hermana Rosana, Marylu le dijo que ella había pasado por una etapa de su vida muy dura, que necesitaba que él la escuchara. “Nosotras venimos de Buenaventura, mi papá nos ponía en la carretera que va de Buenaventura a Cali para que los camioneros que pasaran, nos subieran al carro y se acostaran con nosotras a cambio de diez mil pesos con condón y veinte mil sin condón. Faltábamos mucho al colegio por infecciones vaginales. Un día la profesora le preguntó a Jasblady, la menor, por qué faltábamos tanto a clase, ella le contó que era por las infecciones y porque mi papá nos obligaba a trabajar en la carretera. Ahí fue cuando la profe denunció a mi papá en Bienestar Familiar y nos mandaron para Bogotá”. Sergio al oír esa historia le perdono la acusada con la hermana, pero le dijo que eso no tenía que volver a pasar, que ellas tenían que entender que él no era presa de nadie y que si seguían así las iban a sacar del hogar. Dos años después Sergio tuvo que hacer trabajo social en un hospital de Cali, y se encontró a la hermana menor de Marylu. “cuando la vi, la reconocí de una, no me acordaba de su nombre, pero sabía que había estado en el hogar. Le pregunte que si había vivido en María Inmaculada y ella me dijo que si, nos pusimos a hablar y me contó que las habían echado por peleonas. Les tocó devolverse a Buenaventura y su papá de nuevo las puso a trabajar en la carretera. En una de esas, a Maryuri le dio una infección vaginal tan fuerte que la mando para el hospital”.

Entre esas y mucho más historias, Sergio pasó sus siete meses en el hogar, aprendió a conocerlas, incluso a encariñarse con algunas que trataban de camuflar su gusto en la única relación que podían tener con él: La amistad. Aún guarda parte de las cartas que le dieron. Busca entre su billetera y encuentra dos tarjetas y una carta que dice: “Hola Sergio, ¿cómo estas? Espero que bien de salud y de todo lo necesario. Sergio yo te mando esta carta para decirte que te quiero mucho; tú para mí eres una persona muy especial para mí y para muchas también y usted para que me pregunto que me gustaban las muñecas o los peluches... me despido de usted chao. TQM. PD: Me gusta el que te gusta, el te me gusta, el café pero más me gusta tu forma de ser Att: una tierna amiga. De Karen para un tierno amigo. Cuando la termina de leer, la cierra, se ríe y la vuelve a guardar. Cuenta que esa risa fue de pudor. Porque esa niña era la que le llevaba los chismes. El más bochornoso fue cuando le dijo: “Mire profe que Sandra se levantó a media noche, se metió a la ducha toda sonámbula a echarse dedo, gemía y decía que lo amaba. ¿Qué le parece ah? Karen no mentía, eso había pasado, todas se acercaban a Sergio, le comentaban y se iban con la picardía de saber que eso le incomodaba.

La última vez que Sergio no iba al hogar habían pasado tres años. Hace poco, cuando fue, estaba intrigado por saber si las vería en la visita que le haría a la hermana Rosana. Cuando llegó no se oían las voces de las niñas, solo la voz de la hermana que se alegraba de verlo, se sentaron en la recepción. Minutos más tarde la hermana le pidió un permiso para llamar a las niñas que tenían su próxima clase. Sergio sintió los pasos de las niñas que se acercaban, la Hermana Rosana las había llamado para su taller de babuchas que se dictaba en un salón, justo después de la recepción. Cuando llegaron, de inmediato lo reconocieron- de nuevo se sintió como un bombón exhibido en una vitrina- claro era “el profe”, el que tenía enamoradas a todas cuando trabajó como candidato a Jesuita. Las miradas iban y venían, las niñas estaban tímidas, se reían entre ellas, unas pasaron hacia el salón, sin dejar de mirarlo, otras se quedaron al lado de la recepción. Sergio se sonrojo, sabía que no podía intimidarse. El también las miraba hasta que reconoció a Yuly, una de sus alumnas.
– Hola Yuly, como estas de grande, te estiraste.
- Hola Sergio, ¿ese milagro?- ya ve, por aquí visitando a la Hermana.
Después vino otra que le dijo:
– ¿Se cuerda de mi, profe?
- Claro, usted es Daisy, esta muy cambiada
-¿le parece?
-si, ha crecido- respondió Sergio.

La Hermana apuró a las niñas para que entraran al salón. En ese momento entraron los otros candidatos y las niñas repartieron su mirada entre ellos, dejando de lado a Sergio.










jueves, 23 de abril de 2009

Flores azules para Garavito

Por Nathaly Martínez Ariza.

La tumba del científico Julio Garavito es visitada todos los lunes por travestís y prostitutas que le rezan y le llevan flores azules como símbolo de gratitud por las peticiones concedidas.

Son las cuatro y media de la tarde y los porteros ya cerraron la entrada de la 26. Ahora solo les queda esperar a que salgan todos los creyentes. En su bicicleta, llega el celador Luis Eduardo Jiménez, donde están Jessica y sus amigas, para recordarles que es hora de salir. Cuando ellas lo ven llegar no demoran en tratar de intimidarlo a punta de piropos y vulgaridades, tal como lo hacen con todos los celadores del cementerio. En medio de carcajadas y voces gruesas le gritan “papacito rico”. “huy quién pidió pollo” y Luis Eduardo solo se limita a decir:

- Son más de las cuatro y media, necesito que se vayan…
- ¡ve!, responde Cristina la caleña, ¿por qué nos tenemos que ir si todavía falta gente por salir?...
- Nosotras no nos vamos hasta que le diga al resto de la gente que se vaya, responde Ingrid, mientras señala a los creyentes que todavía se encuentran haciendo fila para poder tocar y hablar con Leo Koop.
- Pero ustedes están fumadas, voten ese porro, aquí es prohibido hacer eso, responde Luis Eduardo.
- ¿Cuál porro?, pregunta Caroline mientras lo esconde… usted lo que tiene es envidia porque no tiene uno… relájese, ¿quiere un poquito?

Sentadas, en frente de la tumba del científico Julio Garavito, se encuentran Jessica, Johana, Caroline, Ingrid y Cristina, los últimos travestís del día. Como si se hubieran puesto de acuerdo, todos tienen puestas unas chanclas de plástico que les dejan ver las uñas de los pies largas y medio despintadas, un pantalón de sudadera pegado al cuerpo, desteñido y desgastado, una camiseta llena de manchas y pequeños rotos, y el pelo recogido, que deja ver las raíces con su verdadero color. Todos tienen el pelo tinturado. Carolina lo tiene rojo con grandes mechones pintados de mono. Y Jessica, que es una persona grande, gruesa, de piel oscura y con un trasero tan grande como el de una negra chocoana, lo tiene pintado de rojo. El lunes no solo es el día de ir a visitar a Garavito, también es el día de ir a la peluquería, y se nota. Todas tienen el bozo grande, y el pelo grasoso y despeinado.

Como siempre, el lunes que es el día de las ánimas en pena, el Cementerio Central de Bogotá, se encuentra lleno de creyentes que van a rezar en las tumbas de personas famosas como el Alemán Leo Koop, donde la gente le habla en el oído y le lleva flores, y el comunista José R Mercado que tiene un busto de su cara, color negro donde le dan besos en la boca, porque según los creyentes así se cumple el deseo.

La tumba de Garavito se encuentra a solo cien pasos de la entrada de la calle 26, a mano derecha. Esta cercada por unas cadenas de metal que fueron pintadas de color azul por sus seguidores, el mismo de las flores que le llevan y el mismo color de los billetes de veinte mil pesos. Por esto último, los travestís eligieron el color azul.

A eso de las diez de la mañana el sepulcro de Garavito no tiene ninguna flor, y claramente se pueden leer las frases escritas sobre la tumba. La letra plasmada parece de un niño de prekinder que mezcla mayúsculas y minúsculas y que a duras penas puede escribir frases como: “Julio ayúdame a dilatar las deudas y concédeme buen trabajo”, “… intercede por mi para que mi negocio progrese”, “que lleguen a mi negocio buenos clientes con mucha plata”.

Los porteros dicen que ellos nunca van temprano. Casi siempre empiezan a llegar después del medio día, con las manos llenas de flores azules y con billetes de veinte mil para rezar.

La tradición empezó, aproximadamente hace diez años, cuando se murió Salome, una señora del barrió Santa Fe que ayudaba mucho a las prostitutas y a los travestís del barrio. Su cuerpo fue enterrado al lado de Garavito. Entonces su tumba se convirtió en centro de petición. Años después el cuerpo fue exhumado y a consecuencia de esto los creyentes pasaron sus peticiones a Garavito, aprovechando que era famoso y salía en los billetes de veinte mil pesos.

Jessica y sus amigas llegaron a eso de las tres de la tarde. Todas con flores azules. Cuando llegaron, se hicieron alrededor de la tumba y cada una empezó a susurrar padres nuestros y avemarías entremezclados con algunas de las frases escritas. Sacaron los billetes de veinte mil y los frotaron en medio de la lapida, como si la energía del cuerpo de Garavito se metiera en los billetes para multiplicarlos en la semana. Las flores también fueron depositadas en dos especies de cocas de hierro que se encuentran a cada lado del sepulcro.
Ellas trabajan en el barrio Santa Fe. “Somos prostitutas”, dicen con orgullo. Un día bueno, es cuando atienden a diez o quince clientes. El precio normal es de 30.000 pesos y por cada servicio adicional como sexo oral o anal, se cobran 30 mil más. “Lo máximo que nos demoramos por cada servicio son 15 minutos, a menos que el cliente esté borracho, porque así se demora más” explica Ingrid.

Ingrid es venezolana y desde que llegó a Bogotá, hace cinco años, todos los días va al cementerio central a rezar. “Desde que hago esto me ha ido muy bien. El día que no lo haga me empavo, me blanqueo. En cambio cuando vengo, y le pago misas, todos los días tengo clientes. Esto es cuestión de fe.”

Sentadas en frente del sepulcro y con la mirada perdida en el tapete azul de flores que dejaron todas las visitas del día, Johana y las demás se dispusieron a fumarse un porro mientras llegaba Luis Eduardo para recordarles que ya eran más de las cuatro y media y el cementerio se cierra a las 5.

En medio del embale, y a punta de carcajadas, se paran dispuestas a irse y a empezar otro día más de trabajo. Es hora de arreglarse. En el camino paran en la tumba de las mellizas que murieron quemadas cuando tenían seis años, en 1903, Elvira y Victoria Bodmer. Allí hay una estatua de dos Ángeles dorados. Ellas también son visitadas por los creyentes, reciben rosas, oraciones y peticiones al igual que el resto. Johana se queda mirando a los Ángeles, les reza un Avemaría y luego les toca la cabeza, como si estuviera tocando a dos niñas de verdad.
Faltan diez para las cinco. El cementerio está desierto, ya no queda nadie más que ellas caminando por entre la tumbas, hablando incoherencias. “Todas somos cuchi-barbies”, dice Cristina, “porque somos viejas y barbudas, jajaja”.

Nuevas políticas en los medios digitales para salvar a los periódicos impresos

Estamos ante una situación compleja. Cada día que pasa en el mundo, hay más despidos en los periódicos impresos. Colombia no se queda atrás, y el miedo se apodera de las salas de redacción, dejando a la expectativa el día que sigue para saber quien se va primero, porque si seguimos así, nadie se quedara con su puesto. Los periódicos serán en el futuro una referencia histórica para las clases de periodismo, más no una realidad vigente. Sobre este panorama tan desolador, solamente cabe preguntarnos ¿cuál sería la solución para acabar con la crisis que amenaza con el fin de los periódicos impresos?
Aunque pueden existir muchas soluciones, creo que la más general consiste en una replantación de las políticas de internet. Hay que volver a configurar las pautas que se exigen para publicar tanto información, como publicidad. Y es precisamente esto lo que, aparte de la crisis económica mundial, tiene en vilo a los medios impresos., ya que es mucho más barato publicar en la web, que en papel. Según la agencia AFP, el Finacial Times aseguró que “un abonado de un periódico generaba 1.000 dólares de publicidad anual, mientras un visitante de una página web no llegaba a 6”. Esto, por su parte, ha generado un traslado de lugar para la publicidad. Al quedarse lo periódicos sin publicidad, se crea una crisis económica que genera despidos y disminución de páginas impresas, para contrarrestar la falta de ingresos. Tal como esta pasando en periódicos como El Espectador y El Tiempo de Colombia, el grupo Chicago Tribune Media, The New York Times, ABC, que ya despidió a más de la mitad de su plantilla-238 periodistas-.
El panorama es grave, y los ejemplos continúan. El periódico gratuito Metro se cerró en España, ADN.es también cerró, y con esto dejo a 40 desempleados; el grupo Prisa, se encuentra en crisis, y tan solo en España el año pasado 4000 periodistas perdieron su empleo y se estima que para este, 5000 más serán despedidos. Si esto ocurre en España imaginémonos lo que pasa y puede llegar a pasar en América Latina. Tan solo veamos la situación de Chile, que desde diciembre han sido despedidos más de 300 periodistas en los medios de comunicación. Sobre este caso, Ernesto Carmona, consejero nacional de periodistas de Chile, le contó a Prensa Latina, que el periódico el Mercurio de Santiago, ya ha despedido a 130 periodistas, cifra que puede subir hasta los 200. Carmona también dijo que el Mercurio de Valparaíso, también ha echado a 43. En fin, hay miles de ejemplos que evidencian esta crisis en los medios.
Pero no solo los bajos costos de la publicidad en internet y la disminución de pauta en los periódicos impresos son las causas principales de la crisis mediática. Existe otro factor económico, y que es precisamente el hecho de que los periódicos online son totalmente gratuitos para los espectadores, lo que genera menos suscripciones impresas y más visitas en la web. En palabras del editorial de la revista Arcadia de este mes “en el negocio de internet, el intermediario, el que pone el módem, ha logrado quedarse con el 100% de las ganancias. Un operador de internet no le paga a ningún medio impreso un solo céntimo por lo que ofrece: que su usuario pueda acceder a las páginas de El Espectador o El Tiempo, de Semana o Newsweek. (O sea: Carlos Slim se hace rico ofreciendo una conexión de internet que permite que la gente lea The New York Times. Pero no le paga nada al periódico y el periódico entra en crisis. Acto seguido, ¡Slim compra el periódico!” Si sigue ocurriendo esto nos acercaremos a este trágico final.
Una posible solución para estos problemas es que no se trata de despedir personal y de disminuir el tiraje de las páginas, sino que al contrario, de buscar más patrocinio, de cobrar a los operadores de internet por la publicación de los periódicos o en su defecto de cobrar a cada visitante un porcentaje por noticia, por día, o por mensualidad de acceso a la pagina, tal como lo explica Isaacson en el articulo “Cómo salvar su diario” de la revista Time, cuando dice que “la clave para atraer ingresos en línea, pienso, es dar con un método sencillo de micropagos al estilo de iTunes", con el que el fabricante informático Apple cobra las descargas de canciones. Con un sistema de micropagos, un diario puede decidir cobrar cinco centavos por un articulo o 10 centavos por la edición completa de ese día, o 2 dólares por un mes de acceso”.
Y es que si se pudo salvar la industria musical cuando apareció la facilidad de descargar las canciones en internet, por qué no se podrán salvar los medios impresos.
Tenemos que tener en cuenta que los periódicos son los únicos medios donde se publica información de calidad, es decir, información ampliada, con alto índice de análisis, de veracidad y reflexión. Cualidades que están muy lejos de tener las noticias publicadas en internet, donde los espacios de publicación son escasos, lo que obliga a que la información quede recortada, e incompleta.
Tenemos que luchar y reconfigurar las políticas de internet para que el oficio del periodismo no llegue a su fin. Soluciones como las anteriores pueden servir, así como todo aquello que integre la tecnología con los medios, pensados desde una manera democrática y justa para cada una de las partes. Si por ejemplo, cobrarle la entrada a los espectadores no va con las políticas de internet, entonces que su acceso sea gratis, siempre y cuando, los operadores de internet paguen por el uso de sus páginas, así como la televisión por cable le paga a la Fox y a Warner por el uso de sus canales.
Otro factor importante es que tenemos como periodistas en potencia, que apostarle a desarrollar y crear un periodismo independiente, que este fuera de influencias políticas y gubernamentales, para que así la información que publiquemos sea mucho más verás y contundente, para que de esta manera si podamos construir democracia dentro de nuestras naciones que tanto lo necesitan, y así de esta forma incentivar a más personas que han dejado de leer por el carácter político de los periódicos.
Si logramos esto, sobre todo en los jóvenes, seguramente, no solo nuestro trabajo como periodistas, estará salvado, sino que también se salvaran todos los periódicos que construyen historia y democracia.

Por último solo me queda por decir que tengamos en cuenta lo anterior, que no nos quedemos callados ni impotentes ante esta situación que nos afecta a todos. Organicemos campañas, valoremos la verdadera información y adoptemos el hábito de leer periódicos impresos, porque solo por ellos estaremos realmente informados.

Una sociedad payanesa…pura tradición colombiana

Semana santa en Popayán representa un mundo lleno de tradición en Colombia, sus procesiones, sus ferias y su rumba en la semana mayor lo demuestran.
Por Nathaly Martínez Ariza
La semana santa se ha terminado y de nuevo las calles de Popayán quedan solas. El paso de la semana mayor ha dejado a la ciudad blanca de Colombia, sin sus procesiones que tanta historia y tradición encarnan. Y es que salir a las calles del centro de la ciudad cada noche a ver la procesión, es algo profundamente espiritual, desde el tamaño de los pasos, hasta los personajes de apellido, que se asoman por los balcones de la alcaldía, de la gobernación y del Club Popayán, para ver la belleza de las imágenes que en su mayoría muestran a Jesús crucificado. Como no dejarse llevar por esa multitud de turistas que no entienden nada de las procesiones, pero que se aglomeran en los andenes para poder ver por más de cuatro horas el desfile de estatuas religiosas que cuentan los últimos días de la vida de Jesús. Como no contagiarse de esa elegancia que esconden las sahumadoras vestidas de campesinas-y solo lo puden hacer por una vez en la vida-, que caminan como si estuvieran frente al mismísimo Papa, sin ninguna sonrisa para el espectador, porque la seriedad ante todo es lo más importante. Y como no dejarse llevar por el porte y el autoritarismo que representan los regidores, vestidos como pintorescos pingüinos que cuidan el orden de cada paso, callando a las personas que hablan y ordenando a los espectadores para que mantengan limpia la calle. No puede haber nada de ruido, pero si es importante que todos los años haya un registro sobre cada una de las procesiones, es por esto que nunca faltan las cámaras de los noticieros y las fotos de los aficionados, incluso los fotógrafos contratados por las familias para que sigan todo el recorrido de los cargueros o sahumadoras. Sin duda una procesión muy ordenada donde solo pueden cargar los hombres de las familias más prestigiosas de la sociedad payanesa, como lo son los Mosquera, los Chaux, los Arboleda, los Otoya, y los Velasco. Muy religioso y muy ordenado al parecer, donde hay más casting para cargar un paso de más de 500 kilos que para ser gobernador.
También Popayán se quedo, - por lo menos por un año-sin sus ferias artesanales que exponen cada año los mejores productos hechos a mano por los indígenas y artesanos colombianos. Productos que nunca son vendidos por sus propios productores, sino claro esta, por los comerciantes que se encargan de hacerles el favor a los indígenas de hacer el negocio con los turistas. Productos que muchas veces ya no son hechos a mano, sino por grandes maquinas que producen en serie y que nos venden como si fueran hechos a mano. Productos, que siempre son los mismos cada año y eso demuestra claramente la variedad artesanal de nuestro país. Pero ¿qué seria semana santa en Popayán sin estas ferias, que incrementan el trabajo en Colombia y promueven lo autóctono y por momentos le dan un aire a la ciudad de fortalecimiento económico, donde hay demanda y donde nunca existieron pirámides como DMG y DRF?
Y por ultimo, Popayán se quedo sin su rumba después de la procesión, que siempre le cambia el panorama a todos los que se esperan hasta las doce de la noche para que la procesión se termine para luego ir a bailar un rato, claro esta, para celebrar que Jesús resucito, y tal vez, que de pronto, muy pronto volverá a salvar a todos los que lavaron sus pecados viendo la procesión, tan humana y tan popular. La fiesta es el símbolo de la alegría y la celebración de estar vivitos y coleando, no como Jesús que tuvo que sufrir tanto por nuestros pecados.
En fin eso es exactamente la sociedad payanesa, la que no solo representa parte de las tradiciones colombianas, sino que también representa a cada uno de los colombianos que tiene una fe impresionante en la religión católica y en la celebración de la pascua. Que no solo cree en la resurrección de Jesús, sino que también cree en el que así sea que nadie tenga en que caerse muerto, por lo menos puede vivir del apellido y de las tierras que algún día sus abuelos tuvieron.
Solo nos queda esperar a que llegue una nueva semana santa, para volver a ver el espectáculo de las procesiones payanesas donde en realidad el elitismo, la hipocresía y la ignorancia reinan, y las calles se llenan de borrachos que solo esperan que la procesión se termine para seguir con la fiesta. Eso es Popayán. Una reinado de mascaras que esconden la realidad de un país lleno de pobreza espiritual.

lunes, 13 de abril de 2009

Gestor de paz: la excusa perfecta

Al gobierno de Uribe no le vasto con mandar a los guerrilleros que liberen secuestrados a Francia, sino que ahora los libera por querer ser gestores de paz.
Por Nathaly Martínez Ariza
La liberación de alias “Karina”, ex jefa del frente 47 de las FARC, responsable de cuatro masacres en la región de Urabá entre 1994 y 1996, y de decenas de secuestros y ataques a la fuerza pública; y la liberación de “Olivo Saldaña” acusado de siete asesinatos -tres de ellos a coroneles-, un atentado terrorista contra las instalaciones de la multinacional petrolera Hocol S.A y el secuestro de 10 personas, entre 1996 y 2004, para se comisionados de paz, demuestran una vez más los alcances de Uribe por lograr su objetivo de acabar con las FARC.
Alcances que también demuestran que para la ley colombiana, o mejor dicho para la ley uribista, (ley 614 del 17 de febrero del 2009) es peor una congresista acusada de concierto para delinquir, como le ocurre a Rocío Arias, que una guerrillera o un paramilitar que le han hecho mucho más daño a miles de colombianos, con sus asesinatos y secuestros, que quedan en la impunidad cuando se acogen a la Ley de justicia y paz.
¿Cómo es posible que ahora la solución de los guerrilleros y los paras, para salir de la cárcel sea decir que quieren ser gestores de paz?, bonita excusa y muy efectiva. Razón por la que en estos momentos alias “Karina” anda por la calles de Bogotá como si fuera una mártir más del conflicto colombiano que busca la paz en el país, después de haber contribuido por más de 10 años a la violencia. Razón por la cual Rodrigo Granda, salió de la Picota, el 4 de junio de 2007, con esta misma excusa para luego burlar al gobierno y volver a la guerrilla y razón por la cual, Rocio Arias y alias “el alemán’, le enviaron una carta a Uribe pidiendo, también, ser gestores de paz.
Y es que todo esto como lo dije anteriormente, hace parte de la estrategia de Uribe de acabar a como de lugar con las FARC, así sea tratando mejor a los paras que a los corruptos. Estrategia al fin y al cabo, que ha servido para que en el 2007 se hayan desmovilizado 140 guerrilleros pertenecientes a mandos medios y en el 2008 esta suma haya crecido a 398.
A pesar de esto, sigo creyendo que la política del presidente sigue siendo exagerada. Solo basta con mirar la Ley de justicia y paz, que solo le da máximo ocho años de cárcel a los paramilitares que se entreguen y colaboren con el gobierno, ya que ni mil años de cárcel podrán reparar el daño a las victimas, y en cambio, lo que si genera es que salgan a las calles estos asesinos y sigan delinquiendo. Solo basta con mirar el ejemplo del guerrillero Isaza, que lo mandaron a Francia por acilo político por haber liberado a Lizcano y, solo basta con mirar la extradición de Mancuso, Castaño y Trinidad, que dejo a los colombianos sin saber los testimonios de ellos, que seguían implicando a muchos políticos con las AUC.
Esperemos entonces que a Uribe no le pase lo mismo que le paso con Rodrigo Granda, y que en su afán por ganar protagonismo, no le de por nombrar también a alias “el alemán” como gestor de paz y a quien sabe cuantos más. O en su defecto por mandarlos a Francia para que continúen con su labor de gestores de paz.

Una Bogotá como Amsterdam

Por Nathaly Martinez Ariza
No somos criminales por el simple hecho de fumar marihuana… en vez de tildarnos de eso deberíamos aprobar la legalización de las drogas y así cobrar más en el exterior por cada kilo de coca.
La gran mayoría de los colombianos no puede decir que nunca se ha fumado un porro, hasta nuestros papás, en su época de adolescencia setentera, lo han hecho alguna vez, y más de una vez. Y eso no significa que todos los que lo hemos hecho o todos los que lo hagan con frecuencia sean unos criminales como lo dijo Juan Manuel Santos, cuando expresó que la droga es el origen de la criminalidad. Si así lo fuera seguramente sus hijos y sus sobrinos también lo serian. Además, si no existiera la excusa de la droga para ser criminal, entonces le echarían la culpa a al alcohol, y ese si que es legal.
Y es que no hay que buscar excusas para seguir en contra de la legalización de las drogas, hay que aceptar en cambio, que la criminalidad en Colombia no solo es porque existan las drogas o el alcohol, sino porque el nivel de pobreza afecta a más del cincuenta por ciento de la población total. Son muy pocos los que viven con más de dos o un dólar diario.
¿Por qué siempre le ponen tantos problemas y tabús a algo que siempre ha estado desde que nacimos? Como colombianos que somos, la droga y el narcotráfico son nuestras realidades, pero por eso mismo, entre más la prohíban más será apetecida. Deberíamos en cambio aprovechar su legalización para que así podamos exportar más y cobrar más por cada kilo de coca que sale del país y usar estos dineros para ayudar a los pobres y así acabar con todos los carteles que tanta violencia le han traído al país.
Así podríamos caminar por las calles de Bogotá, fumándonos un porrito como si estuviéramos en Ámsterdam y no aquí, escondiéndonos en el Parque Nacional, o tratando de buscar a un jibaro para que nos venda.

¿ME ESCUCHAS?, ¿NOS ESCUCHAS? ¿NOS DAS PRIVACIDAD?

El tema de las chuzadas no para de generar polémica. Todos los días sale algo nuevo o alguien que quiera ganar protagonismo frente a este tema, con acusaciones y argumentos absurdos como los del asesor presidencial, que solo buscan desviar la atención del verdadero problema: descubrir quien es el responsable intelectual.
Por Nathaly Martínez Ariza
Muchos son los caminos que ha tomado la polémica de las chuzadas del DAS. Por un lado se encuentran todas las denuncias que han hecho no solo los periodistas y opositores interceptados, sino los asedios hacia los magistrados de la Corte que no han parado desde que empezaron las investigaciones a los para-políticos. El caso más conocido es el del magistrado Velásquez, que en menos de tres meses le interceptaron 1900 llamadas, y que ha sido atacado directamente por Uribe, cuando se inventó que Velásquez había chantajeado a alias ‘Tasmania’ para que declarara en contra del mandatario. A esto se les suman todos los acosos a los familiares de los magistrados. Acosos que han llegado hasta el punto de que magistrados como María del Rosario Gonzales tengan que ser protegidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y no por el gobierno que se supone que ese es uno de sus deberes. Al contrario lo único que ha hecho el gobierno por ellos ha sido desprestigiarlos al reunirse en la casa de Nariño con alias ‘Job’ para buscar pruebas de corrupción de la Corte, y entablar dos demandas, una de Luis Carlos Restrepo por supuestos nexos de todos los magistrados con el narcotráfico, y otra de Diego Palacios por el fallo de la Yidis-política.
Por otro lado, ¿Cómo es posible que ahora el organismo de seguridad del DAS, haya pasado a ser parte de la Policía, si sabemos que esta institución tampoco tiene buenos antecedentes en cuanto al tema de las chuzadas? Vasta recordar cuando en mayo del 2007, 12 generales fueron expulsados porque desde la Dirección de Inteligencia habían sido interceptados, varios opositores, funcionarios y periodistas, tal como esta sucediendo ahora. No se trata solamente de reformar las instituciones del Estado- según Uribe han sido reformadas 441 instituciones- sino que tal como lo dijo el presidente de la Corte Suprema, Francisco Javier Ricaurte “La medida es intrascendente frente a los hechos denunciados, porque no se busca quién tiene competencia (para interceptar) sino quiénes son los autores materiales e intelectuales” de las ‘chuzadas’.
Por otra parte esta José Obdulio Gaviria que debería más bien callarse y dejar su arrogancia que de nada sirve. ¿Cómo es posible que se haya atrevido a decir que la fiscalía le vende información a la prensa?, lo que quiere decir que por eso se descubrieron las interceptaciones publicadas por la Revista Semana. Él no tiene derecho a decir eso, y mucho menos cuanto tiene como única prueba para emitir sus juicios, una supuesta reunión que se realizó en el restaurante Matiz, donde asistieron el Fiscal General de la Nación, Alejandro Santos; Yesid Lozano, el fiscal encargado de las interceptaciones; Rodrigo Barrera, jefe de prensa de la Fiscalía, quien, además, dijo en entrevista con El Espectador que no tenia idea de dicha reunión, y otros periodistas. Lo más chistoso de todo es que el asesor presidencial, se muestra indignado en sus acusaciones porque según él, ellos “estaban tomando trago y eso no se ve muy bien”. En fin, si esta reunión no es un invento, entonces quiere decir que le toco ahora el turno de ‘chuzar’, perdón espiar, a nuestro excelentísimo José Obdulio Gaviria que nunca se ha tomado un trago con algún funcionario público. En lugar de preocuparse por esta clase de encuentros, debería más bien preocuparse por saber quien ordenó estas intercepciones, tal como lo explica María Jimena Duzán en su columna.
Pd: Y para completar, Alfredo Rangel, se jala una “súper columna” sobre el papel de la prensa frente a temas como las interceptaciones. Faltaba más que ahora le diera por salir a decir que la prensa tiene límites y que dentro de esos se encuentran callarse frente a temas como las interceptaciones legales o ilegales porque su publicación fomente la extorción, y porque ponen en riesgo las investigaciones del gobierno…no no no Alfredito, estas muy equivocado si piensas que nadie tiene derecho a saber las atrocidades y las violaciones que comenten organismos del Estado, como lo es El DAS, la Policía y el Ejército. ¡Todos tenemos derecho a saber la verdad!

viernes, 20 de marzo de 2009

¿Una segunda oportunidad?

Miles de niños son adoptados anualmente por familias colombianas y extranjeras. Los procesos son largos y aún muchos solicitantes se encuentran a la espera, sin embargo, una ex funcionaría del ICBF cuenta que muchos de estos son abandonados en el mundo. Algunos testimonios recrean la experiencia de la adopción.

Por Nathaly Martinez.

Elizabeth Contreras: Siempre me han gustado los niños, por eso estudie licenciatura en Educación Preescolar. Después de meditarlo por mucho tiempo, decidí adoptar una niña, ya que no tenía una pareja estable con quien tener un hijo. Lo hice directamente con Bienestar Familiar. Durante los nueve meses que duró el proceso de adopción tuve que asistir a varios talleres psicosociales que se realizaban en el Instituto, cada 15 días, una vez a la semana. También tuve que presentar cuatro pruebas sicológicas, dos de ellas me las realizaron en el Hospital San Ignacio y las otras dos en el Bienestar. Aunque uno no pueda determinar el sexo ni la edad del niño, yo les pedí una niña, porque soy una madre soltera y me parece que en estos casos es más fácil lidiar con niñas.

Afortunadamente pude adoptar a Anggie Alejandra, una niña de cuatro años. Cuando me la entregaron, el Bienestar Familiar me había dado una dieta de niño rico, con pescado, verduras, carne, pollo, granos, pero resultó que ella padecía un alto grado de desnutrición ya que, en realidad, estaba acostumbrada a comer pasta, arroz y jugo de mango. Así que me toco enseñarle a comer carne. Al principio fue difícil porque no le gustaba, pero con el tiempo se fue acostumbrando. También tenía problemas con el lenguaje, hablaba a medias, y eso es grave para una niña de cuatro años. Entonces la metí en terapia de lenguaje y psicoterapia. La metí en un colegio femenino grande, pero me tocó cambiarla a un colegio más pequeño porque ella es muy hiperactiva y a veces se perdía en el Colegio.
Seis meses después de habérmela llevado a mi casa, recibí la primera visita del Bienestar. Fueron a mi casa una trabajadora social y una sicóloga para supervisar que Anggie estuviera bien. Después fueron dos veces más, cada seis meses, y determinaron que no era necesario volver, porque todo estaba bien.

Annggie llegó al Bienestar cuando tenía 10 meses. Cuando yo estaba en el proceso de adopción, a ella la preparaban mostrándole un álbum de fotos mías y de mi familia, donde aparecían mis hermanos, mis tíos y mis papas, y le decían que nosotros íbamos a ser su familia. Por eso ella sabe desde el principio que es adoptada y que vivió más de tres años en el Bienestar Familiar a la espera de una familia. Porque todos los niños que se encuentran allá, ansían una familia. A veces le pregunto cómo eran y cómo se llamaban las personas con la que vivió antes de ser llevada al Bienestar, pero ella ya no los recuerda. No sé si porque no quiere recordarlo, o porque en realidad ya lo hizo.

El caso, es que esta experiencia me ha traído mucha felicidad, era lo que yo esperaba y a pesar, de las condiciones en que se encontraba, es un sueño hecho realidad.

Lucas: a mi me pusieron Lucas porque mi mamá, había perdido dos hijos y los iba a llamar así. Cuando finalmente, se rindió y decidió no intentar tener más hijos, optó por adoptarme. Me abandonaron cuando tenía un mes de nacido en el Bienestar Familiar, y al mes fui adoptado. Mi mamá me llevó a un medico para determinar mi salud, todo estaba bien, lo único era que se notaba que me habían dejado mucho tiempo en una cuna y por eso tenía la mirada perdida, tal vez eso me afectó cuando estaba en el colegio porque no me podía concentrar en las clases y perdía muchas materias. Por eso no sé quienes son mis padres biológicos y la verdad no me interesa. Haber llegado a esta familia ha sido lo mejor que me ha podido pasar. Con ellos, mi mamá, mi papá y mi hermana, he encontrado el verdadero amor. Nunca me ha faltado nada gracias a Dios. Estudié en los mejores colegios de Medellín, en una de las mejores universidades de Colombia y ahora soy un profesional que trabaja para una gran empresa. Gracias a ellos tuve la oportunidad de vivir en México y en Buenos Aires cuando era niño.

Siempre supe que era adoptado, mi mamá me lo contó cuando yo tenía dos años. Al principio me inquiete por saber quienes eran mis papás biológicos, y mis padres estuvieron de acuerdo en ayudarme a buscar. Pero con el tiempo me di cuenta que no valía la pena, si ellos me abandonaron desde bebé, no se merecían que yo los buscara. Mis verdaderos padres son los que siempre han estado conmigo. Aunque no le cuento esto a todo el mundo, no me avergüenzo de ser adoptado, al contrario me siento muy orgulloso de serlo, porque mi familia es el mejor regalo que me ha dado la vida.

Enrique: Fui adoptado junto con mi hermana, por una pareja de gringos, cuando yo tenía 7 años. Ellos vinieron por nosotros y luego nos llevaron a Estados Unidos. Con ellos pasamos los peores años de nuestras vidas. Al principio todo fue bien, pero después de los dos años de seguimiento por parte del Estado norteamericano, todo cambió. Ellos empezaron a pegarnos todos los días, se divertían al hacerlo. Abusaban sexualmente de nosotros, y lo peor era que no podíamos hacer nada, estábamos en un país desconocido, no hablábamos ingles y no teníamos a donde ir. El tiempo pasó, en medio de humillaciones, abusos y golpes, hasta que cuando cumplimos la mayoría de edad, los demandamos ante el Estado y pudimos volver a Colombia después de casi veinte años allá. Recuperarme de esta experiencia no ha sido fácil, voy al sicólogo constantemente. Por lo menos he podido rehacer mi vida. Tengo una esposa que tiene cuatro hijos, y con la plata que nos ganamos con la demanda compré una casa donde vivo.

Estos son algunos de los testimonios de personas que han adoptado o han sido adoptados y que ayudan a recrear los sentimientos y las situaciones que encierran todos los procesos de adopción.
La violencia que ha vivido Colombia a lo largo de los últimos 60 años ha generado situaciones de pobreza y abandono, donde los más afectados han sido los niños. Para contrarrestar este fenómeno de niños abandonados o educados en condiciones precarias por sus familias, el Instituto de Bienestar Familiar lidera el programa de adopciones, que le permite a familias colombianas y extranjeras responsabilizarse para toda la vida de un niño que lo necesite. Pero para llegar a serlo, se necesitan ciertos requisitos y talleres que garanticen que los posibles padres sean aptos para hacerlo.

Según Liliana Garzón, sicóloga del grupo de adopciones del bienestar familiar, las familias solicitantes tienen que pasar por una serie de pruebas sicológicas que garanticen la idoneidad mental de los posibles padres. El estudio psicológico se encarga de evaluar las características de la personalidad de cada uno de los solicitantes, tales como el nivel afectivo emocional, los rasgos de temperamento, la capacidad de auto control, seguridad, tolerancia y debilidades personales. Así como también se evalúa la dinámica de pareja, es decir, cómo manejan su relación en cuanto a la resolución de conflictos y a las dinámicas comunicativas.

De igual forma, uno de los aspectos más importantes que se tienen en cuenta este estudio es que los padres hayan elaborado el duelo de no poder haber tenido hijos. Es decir que “los padres, tienen que poder hablar abiertamente de su problema de infertilidad, tienen que relacionarse con otros padres adoptivos, y tienen que demostrar que no lo hacen simplemente por llenar el espacio de un hijo, sino porque en realidad son consientes de lo que están haciendo. Si esto no sucede, el ICBF, les brinda ayuda sicológica hasta que ellos se encuentran preparados”, explica la sicóloga Garzón.

Después de que la adopción se da, Garzón, explica que el Bienestar Familiar, les hace un seguimiento a la familia y al niño adoptado, durante dos años, por medio de un trabajador social y un psicólogo que los visitan en sus casas. La primera visita se da tres meses después de que el niño es entregado a sus padres, y el resto se hacen cada seis medes hasta completar el tiempo estipulado.

En cuanto al sexo y edad del niño solicitado, Liliana dice que el instituto es quien se encarga de escogerlo de acuerdo a la disponibilidad que haya. Sin embargo, “los papitos pueden sugerir el sexo de su hijo de en el formulario de petición”.

Los niños más solicitados son los que van de 0 a 2 años, mientras que entre más grandes, es más difícil que sean adoptados, pero es más rápido el proceso de adopción, que por lo general dura 9 meses. Mientras que el proceso de un recién nacido puede durar hasta más de tres años.

Los padres tienen que contarle a los niños que son adoptados, esto es recomendable para su estructura sicológica. “No existe una edad establecida para hacer esto, simplemente se debe actuar cuando el niño empiece a preguntar sobre sus orígenes, sin importar que tenga dos o tres años, lo importante es que siempre lo sepa y no le mientan” explica Garzón.

De igual forma, si ellos están interesados en buscar sus raíces, los padres tiene que estar dispuestos a ayudarlos en el caso que sean menores de edad, y si son mayores, ellos lo pueden hacer solos. Para esto se prepara a la familia con talleres especiales para que ellos entiendan que los padres biológicos siempre ocuparan un lugar en la vida del niño, y por lo tanto en la familia. Y que dentro de sus derechos, esta el de conocer su pasado. Por ejemplo, en el caso de niños que han sido adoptados por extranjeros, estos deben ser traídos a Colombia para que conozcan su país de origen. “Hay casos donde se reúnen muchos papitos extranjeros y traen a sus hijos”. Cuenta Garzón.

El abogado de la oficina de adopciones del Bienestar Familiar, Edgar Villafañie, explica que, de acuerdo con la ley de adopción nacional 1098 del 2006, el convenio de la Haya y la ley de adopción internacional 265 del año 96, para solicitar una adopción, en primer lugar hay que presentar una serie de documentos que garanticen la idoneidad física, moral, mental y social, de los solicitantes.

Para garantizar la idoneidad física es necesario presentar un certificado medico que garantice la salud física de los interesados. Para la idoneidad mental, un examen sicológico, que demuestre la personalidad y es realizado por un sicólogo del ICBF. Para la idoneidad moral se necesitan certificados de antecedentes penales y se hace un estudio psicosocial. Y para la idoneidad social se necesita un estudio social realizado por un trabajador social y un certificado de ingresos económicos, como los certificados de trabajo donde especifica la cantidad de horas que presta los servicios y el sueldo; en caso de que los interesados o él interesado no tenga sueldo fijo, se tendrá que presentar una certificación expedida por un contador o una copia de la última declaración de renta.

“Si la adopción es conjunta, es decir de una pareja, ellos tiene que presentar el registro civil de matrimonio o prueba idónea de convivencia extramatrimonial como una declaración ante un notario que garantice que están en unión libre”, agrega Villafañie.

Villafañie explica que existen varios casos donde los niños son declarados aptos para ser dados en proceso de adopción. Estos se dan cuando: son abandonados por las madres, ya sea en el instituto o en la calle; cuando la madre le da su consentimiento al ICBF para que sean adoptados; por situación de peligro, cuando son abusados física, sicológica o sexualmente por su padre o algún familiar y el Bienestar se los quita por falta de garantías para que esta situación no vuelva a pasar. “De igual forma las personas que son más propensas a perder un hijo son las que están en la cárcel, porque no se pueden encargar de ellos y cuando salen ya han perdido a sus hijos y los guerrilleros que no pueden tener hijos en la selva y deciden mandarlos al Bienestar, agrega Villafañie.

Siguiendo con esta línea, la trabajadora social de la oficina de adopciones del La Regional, Mirian Villamil, para que los posibles padres sean aprobados por el ICBF, tienen que presentar una entrevista que ayuda a determinar, las motivaciones para adoptar, las expectativas que se tengan sobre el niño, por ejemplo, la edad o el sexo; cómo fue la toma de decisión y cómo fue la preparación. Después de esto, se proceden a hacer unos talleres que preparan a los padres. “En estos talleres se busca generar espacios de reflexión, donde los solicitantes comprendan que la llegada de un hijo les cambia la dinámica de la relación de la pareja, por una que este enfocada hacia las necesidades del nuevo miembro que viene a hacer parte de la familia, cuenta Villamil”.
Aunque el año pasado fueron adoptados 3.542 niños,- lo que hizo que 1484 familias colombianas y 2058 familias extranjeras se convirtieran en padres-, 3298 familias colombianas residentes en el exterior, se encuentran en lista de espera desde el 2004 hasta mayo del 2008. Y las estadísticas muestran que solo hasta mayo de este año, ya se encuentran en lista de espera 516 familias.

Todo lo anterior indica que el proceso de selección de los padres es muy minucioso y se encuentra bien elaborado. Pero esto no es suficiente, para garantizar la integridad del niño adoptado, ni mucho menos, que los padres nunca los abandonen. Según Nidia Ariza, sicóloga y ex funcionaria del Bienestar Familiar, hoy en día se encuentran 7000 mil niños colombianos abandonados en el mundo, ya que han sido adoptados por familias extranjeras. “El Bienestar Familiar, no cuenta esto, porque a ellos como Institución, no les conviene que el mundo lo sepa por todo el rollo de los derechos humanos”, explica Nidia. Y es que dos años se seguimiento a las familias no son suficientes para garantizar el bienestar de los niños, por más que los padres sean sometidos a pruebas sicológicas y sociales.

Casos como el de Enrique demuestran que dejar a un menor en manos de desconocidos no es tan fácil y mucho menos cuando estos se van a otros países. Sin embargo, así como para unos la experiencia ha sido fatal, para otros, como el caso de Lucas, ha sido la mejor oportunidad que le ha dado la vida. “Para que todos los niños que son adoptados tengan buenas experiencias, hay que reforzar los procesos de adopción y hacerle un seguimiento por más tiempo”, afirma Ariza.




DONAR LA MITAD DE UNA VIDA

Aunque publicar un aviso en Internet solicitando donantes de óvulos u ofreciéndose para esto, puede llegar a ser muy fácil, hacerlo realidad no lo es. Para que una mujer pueda se donante necesita pasar por una serie de pruebas que garanticen que es apta para hacerlo.

Por Nathaly Martínez Ariza


Juan Carlos y Beatriz buscan una mujer que sea alta, morena, de pelo negro, ojos claros y contextura delgada. El aviso que publican en Internet no específica el físico de la donante necesitada, solo se limita a decir: “Busco chica colombiana para donación de óvulos en Bogota. Debe ser una persona amorosa, inteligente, saludable y menor de 30 años”. Tal vez no incluyen en su aviso los rasgos físicos porque lo más importante es que sea sana y pueda llegar a salir apta para ser donante. Tal vez porque más importante que el físico es que el mensaje sea atractivo y no exigente para que lleguen varias mujeres y así se pueda elegir al gusto de los necesitados.

La donación de óvulos se da como una solución al problema de infertilidad en las mujeres. Hace aproximadamente diez años era muy difícil encontrar féminas que estuvieran dispuestas a donar sus óvulos. Ahora, con los avances tecnológicos que hacen que el proceso de selección de las donantes sea mucho más rápido y con el incentivo del dinero que reciben ellas, la situación ha mejorado. En Colombia, por ejemplo, el pago aproximado por cada donación es de un millón doscientos mil pesos, mientras que en Estados Unidos la cifra puede llegar a treinta mil dólares.

Esto es, tal vez, lo que ha convertido la donación en un negocio para las mujeres desempleadas o las que quieren dinero fácil. Solo necesitan estar disponibles 15 días para realizarse todos los exámenes correspondientes y luego, si salen aptas reclamar su dinero y desentenderse del asunto como si hubieran donado su sangre o el pelo para pelucas de enfermos de cáncer. Sin detenerse a pensar en que más que donar, vendieron toda su información genética a una pareja que la necesitaba.

Porque los óvulos son las células sexuales de la mujer, ellos transmiten la información genética femenina, y al ser fecundados con un espermatozoide se complementan para crear un ser humano. El cuerpo femenino nace con 400.000 óvulos que solamente son utilizados cuando la mujer madura, es decir, cuando se empiezan a fabricar hormonas, las cuales estimulan los ovarios para que a su vez, estos produzcan hormonas sexuales, que son las responsables del desarrollo femenino. Esta maduración se da aproximadamente entre los 12 y 14 años. Y es ahí, cuando los óvulos son utilizados uno por uno en cada ciclo menstrual, a la espera de ser fecundados. Sí esto no ocurre, el óvulo se muere y llega la menstruación.

Por otra parte, no hay que pensar que el dinero es la única razón, aunque para algunas sí lo sea. La buena voluntad, las ganas de ayudar, así sea sin recibir nada a cambio, a parejas que deseen ser padres y que solamente lo pueden hacer con su ayuda, es otra de las razones principales para ser donantes.
Sin embargo, una cosa es la facilidad con que se puede encontrar avisos en Internet que digan: “Hola, me gustaría ser donante de óvulos para poder ayudar a alguna pareja que desee cumplir el sueño de ser padres. Ojalá que ustedes me puedan ayudar, tengo 26 años y soy una joven sana y sin ningún vicio”. Y otra muy diferente que esta mujer que ofrece sus “servicios” salga apta para hacerlo.
En la unidad de fertilidad de la Clínica Marly, de Bogotá lo primero que le piden a una mujer es que lleve una hoja de vida sencilla, para quedar registrada como posible donante. Luego de esto tiene que esperar a que esté en su tercer día del periodo para ir a la clínica y hacerse los exámenes hormonales; infecciosos, que determinan que no sea portadora de ninguna enfermedad de transmisión sexual como sífilis o sida; y genéticos que determinan que no tenga ni posea antecedentes de enfermedades como la diabetes o problemas cardiacos. El examen psicológico es el último que se hace, para determinar la salud mental. Aunque la clínica se encargue de todos los procedimientos, la donante debe tener una disponibilidad de varios días. Así que ella asume dentro de su compromiso los gastos de transporte, lo que se convierte en un riesgo que corre la mujer en caso de qué no salga apta para donar o en una inversión en caso de que sí lo sea.

Si los exámenes salen bien, hay que consumir una carga hormonal que hace que se produzcan entre 15 y 30 óvulos. Mientras más óvulos mejor, porque así la muestra tiene mejor calidad. Cuando esto ocurre, se procede a extraer los óvulos y posteriormente uno de ellos se fecunda por medio de la inseminación artificial, con el semen del padre. Luego se introduce en el útero de la madre a la espera de su desarrollo.

Las edades de las donantes oscilan entre los 18 y los treinta cinco años, pero según Luz Estela, la enfermera jefe de la sección de fertilidad, la mayoría de ellas empiezan a hacerlo a partir de los 22 años. “Aquí ayudamos a construir familias, y eso es lo más gratificante para nosotros” dice.

Esta afirmación es evidente. En las paredes de la sección de Fertilidad, hay fotos de los bebés que han sido procreados por medio de las técnicas de reproducción asistida, entre ellas, claro esta, la donación de óvulos. También hay cartas de agradecimiento escritas por los padres de los bebés. En uno de los mensajes se puede leer: Doctor German, gracias por ser ese instrumento por medio del cual Dios me dio la vida. Gracias porque por usted mis papitos cumplieron un sueño que parecía una fantasía. Gracias también por su apoyo, sus palabras y su comprensión cuando hubo momentos difíciles. Gracias porque por usted hoy estoy aquí. Natalia.

Pero entrar en la unidad de fertilidad de la Clínica Marly no es tan fácil como entrar a una iglesia. Es necesario ser una persona interesada en donar o necesitar óvulos y esto es precisamente lo primero que les preguntan a ellas cuando llegan a la portería del edificio y preguntan por la sección de fertilidad. Hay que dar el nombre y la razón para ser anunciado y ver si alguna de las enfermeras, bacteriólogos o médicos están disponibles para atenderlos.

Lo mismo pasa con los anuncios, ya que estos solo se encuentran en Internet y no en los clasificados de periódicos como El Tiempo, o El Espectador. Pareciera que la donación de óvulos fuera un servicio ilícito. Y esto se evidencia, también en la forma en que los donantes llegan la las clínicas de fertilidad. No lo hacen por anuncios, ni por comerciales en la televisión o en la radio, sino que lo hacen por el voz a voz. Como si fuera un chisme de pasillo de colegio. ¿Será, entonces, que en diez años encontraremos vallas publicitarias por todo Bogotá, que inviten a las mujeres a donar sus óvulos y así solidarizarse con las parejas infértiles?


Ni Seguridad Democrática ni Bloque intelectual de las FARC
Por Nathaly Martínez Ariza
Ahora que las liberaciones políticas terminaron, y que la mayoría de los secuestrados liberados le apuestan al intercambio humanitario, Uribe contraataca a favor de su política de Seguridad Democrática.
“No vamos a permitir ahora que nos engañen. La guerrilla tratando de desorientar produce sangre, pero habla de paz. No vamos a permitir eso, compatriotas. No vamos a permitir ahora que el ‘bloque intelectual de las Farc’ nos desoriente con un discurso de paz que finalmente fortalezca el terrorismo, y nos toca dar esa batalla en todo el país,” Uribe.
Esas fueron las palabras de Uribe, cuando se dirigió el sábado en la tarde a los que asistieron al Consejo Comunal de Gobierno en Villavicencio, y que sirvieron, no solo para seguir atacando a las FARC, sino para seguir defendiendo su política de Seguridad Democrática, que para nada incluye el acuerdo humanitario que tantos secuestrados esperan. Pero no solo eso, ahora le agrega un nuevo ingrediente a su discurso un poco irónico, el de ‘el bloque intelectual de las FARC’, que no aclara quien lo conforma, pero que si acusa a quienes hacen parte de el de ser los defensores del terrorismo, que se esconden bajo el discurso de la paz.
Digo que su discurso es irónico porque aunque sea la única arma que usa Uribe para defender su reelección, no ha sido del todo eficaz y mucho menos limpia. Vasta recordar los asesinatos a civiles por parte de oficiales del ejército a cambio de asensos y recompensas, más conocidos como los “falsos positivos”, y las llamadas limpiezas sociales que no han dejado de hacer en ninguna parte del país. Pareciera que al presidente se le olvidaran estos pequeños detalles que afectan a muchas familias inocentes.
El que si se esta dejando confundir por las acciones de las FARC, es el mismo Uribe que se cree el cuento de que las FARC buscan deslegitimar la Seguridad Democrática, con las liberaciones. Por esta razón no esperó si quiera una semana para seguir con su campaña electoral y tildar de guerrilleros a todos los que no estén de acuerdo con su política radical que sigue teniendo a miles de secuestrados en las selvas colombianas.
¿Será entonces que Uribe al referirse al bloque intelectual de las FARC, esta hablando de Colombianos por la paz? Si es así y muy seguramente es verdad, pues que lo diga para que los acusados se puedan defender, o es que ¿no tiene pruebas suficientes para semejante acusación? Entonces, ¿todos los que queremos el intercambio humanitario somos terroristas, todos los que defendemos la libertad y los derechos humanos somos guerrilleros, incluyendo los políticos liberados que piensan lanzarse al congreso como Orlando Beltrán o Jorge Gechem?
Si el héroe de la historia no es Uribe entonces no es nadie, ni Piedad Córdoba, ni Iván Cepeda ni Hollman Morris.