Por Nathaly Martinez Ariza
No somos criminales por el simple hecho de fumar marihuana… en vez de tildarnos de eso deberíamos aprobar la legalización de las drogas y así cobrar más en el exterior por cada kilo de coca.
La gran mayoría de los colombianos no puede decir que nunca se ha fumado un porro, hasta nuestros papás, en su época de adolescencia setentera, lo han hecho alguna vez, y más de una vez. Y eso no significa que todos los que lo hemos hecho o todos los que lo hagan con frecuencia sean unos criminales como lo dijo Juan Manuel Santos, cuando expresó que la droga es el origen de la criminalidad. Si así lo fuera seguramente sus hijos y sus sobrinos también lo serian. Además, si no existiera la excusa de la droga para ser criminal, entonces le echarían la culpa a al alcohol, y ese si que es legal.
Y es que no hay que buscar excusas para seguir en contra de la legalización de las drogas, hay que aceptar en cambio, que la criminalidad en Colombia no solo es porque existan las drogas o el alcohol, sino porque el nivel de pobreza afecta a más del cincuenta por ciento de la población total. Son muy pocos los que viven con más de dos o un dólar diario.
¿Por qué siempre le ponen tantos problemas y tabús a algo que siempre ha estado desde que nacimos? Como colombianos que somos, la droga y el narcotráfico son nuestras realidades, pero por eso mismo, entre más la prohíban más será apetecida. Deberíamos en cambio aprovechar su legalización para que así podamos exportar más y cobrar más por cada kilo de coca que sale del país y usar estos dineros para ayudar a los pobres y así acabar con todos los carteles que tanta violencia le han traído al país.
Así podríamos caminar por las calles de Bogotá, fumándonos un porrito como si estuviéramos en Ámsterdam y no aquí, escondiéndonos en el Parque Nacional, o tratando de buscar a un jibaro para que nos venda.
lunes, 13 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario